jueves, 15 de agosto de 2013

Madre Nuestra

Madre nuestra que estás en la tierra,
Bendigo a Dios por permitirme llevar parte de tu nombre;
Vengan muchos años más para estar juntos,
Para que puedas ver el fruto de la semilla que sembraste
Tanto en el cielo como en la tierra.

Que no nos falte tu abrazo cada día;
Perdónanos nuestras ofensas,
Nosotros también perdonamos las veces que te equivocaste;
Que tu consejo acuda a nuestra mente en tiempo de tentación,
Para librarnos de malas decisiones.
¡Que así sea!



miércoles, 10 de julio de 2013

Estetoscopio Emocional

Lo han usado muchas veces con todos nosotros.  Nunca nos provocó miedo, aunque si frío, mucho más cuando lo colocan en la espalda.  Es una herramienta básica para los doctores.  De hecho nuestra imaginación colectiva no concibe un doctor sin su metálico estetoscopio colgado del cuello.

Con el estetoscopio se hace una valoración inicial de la salud del corazón.  A partir del ritmo que escucha, el doctor puede darse una buena idea del funcionamiento general.  Más o menos como si el estetoscopio fuera un traductor del lenguaje operativo del corazón, en un lenguaje que el doctor entiende.

Similar al estetoscopio, existe una herramienta para valorar la salud de nuestro corazón emocional: Las palabras.  Jesús lo explicó en una frase simple: “La persona va a hablar de aquello de lo que está lleno su corazón” (Mateo 12:34).  El Dr. Robert Jeffress lo dice con cierta poesía: “La palabras son ventanas que nos permiten ver qué hay en el corazón de una persona”.

Aunque lo primero que se nos ocurre es juzgar a los demás por lo que dicen, esta herramienta cobra verdadero valor en la capacidad que nos da para monitorear nuestro propio corazón emocional.  Cuando nos damos cuenta de qué lo estamos llenando, con qué lo estamos alimentando, podemos corregir y plantearnos un mejor camino.


¿Cuáles son esos temas recurrentes? ¿Cuáles las frases que martillamos una y otra vez?  La clave está en escuchar con atención nuestras propias palabras.  Me atrevería a decir que incluso aquellas que solo decimos con el pensamiento.

martes, 9 de julio de 2013

Mortaja

Ya estaba en la cama, listo para dormir, pero no pude hacerlo sin escribir primero un par de párrafos sobre la noticia que vi.  No escribir para contarla, al fin ya todos la vieron, sino para recordármela cada vez que la lea.

El telón de fondo es una manifestación pacífica de miles de ciudadanos egipcios contra el ejército de ese país, por el asesinato, achacado a los militares, de 51 personas, durante una protesta popular el día anterior, en respaldo al depuesto gobierno.

La Televisión Española entrevista a este hombre joven, que lleva en sus manos una especie de sábana blanca.  La periodista solo preguntó qué era eso, y él respondió con una frase jadeante, rabiosa, caliente, embrionaria.  Sin adornos, pero con la esperanza larga, como quien siembra en creciente: “Este manto es una mortaja (tela usada para envolver un cadáver) tradicional musulmana, y la traigo por si la tienen que usar conmigo, porque estoy dispuesto a morir por esta causa”


Luego de ese golpe macizo de palabras, la cama me pesaba a mí, en lugar de pesarle yo a la cama.  Tuvo que pasar mucho tiempo para que pudiera desatorarme la vergüenza y tomar el valor de preguntarme si estaría dispuesto a morir por las causas por las que digo vivir.

domingo, 30 de junio de 2013

Buena Noticia

Si en tu marco de referencia siempre ves a Dios apuntándote con su dedo índice; si tienes una culpa de la que no te puedes deshacer; si te castigas duramente como una forma de pagar por tus faltas; te conviene leer esta buena noticia:

El Señor es clemente y compasivo,
   lento para la ira y grande en amor.
No sostiene para siempre su querella
   ni guarda rencor eternamente.
No nos trata conforme a nuestros pecados
   ni nos paga según nuestras maldades.
Tan grande es su amor por los que le temen
   como alto es el cielo sobre la tierra.
Tan lejos de nosotros echó nuestras transgresiones
   como lejos del oriente está el occidente.
Tan compasivo es el Señor con los que le temen
   como lo es un padre con sus hijos.
Él conoce nuestra condición;
   Sabe que somos de barro.

                                           Salmo 103:8-14

www.peterparedes.blogspot.com



lunes, 22 de abril de 2013

Aprendiz de Poeta


Cuándo será que estos inútiles dedos romperán sin mesura el blanco virginal de estas páginas, esgrimirán por fin el lapicero, para esparcir, en desordenadas palabras ordenadas, el esperma germinal de su sangre sedienta. 

Palabras con acento, con puntuación, con intención de filos y caricias, con vocación de profeta iluminado. 

Palabras que me sanen de angustiosas heridas.

Porque las palabras que escribo me rescatan,
Pero las que no escribo…
Esas son las que precisamente me matan.

domingo, 14 de abril de 2013

Anclaje


   Puedo vencerlo todo
   Menos mi desesperanza:
   Arráncate las piernas y los brazos
   Pudre tu boca de silencio
   Y tu vientre de arena incandescente
   Denuncia con tu frente
   La sabia mala de los años,
   Pero no hieras la llama exigua de tus ojos,
   Que de ella me aferro

Seducción Insomne


Me atrevo a decir que la atracción es mutua
Desde siempre me fascinas
E intuyo, egocéntrico, que te fascino
Porque me asaltas provocativa
Desnudándote despacio
En la cadencia de noches sucesivas
Insinuándote, explícita
Pero de a poco
Hasta bañar en mis ojos
Completa
Tu piel blanca y redonda
¿Y luego?
Y luego te vas
De la misma manera
En exactos compases inversos
Para dejarme ardiendo
En el espacio vacío
Hasta que otra vez aparezcas