domingo, 30 de junio de 2013

Buena Noticia

Si en tu marco de referencia siempre ves a Dios apuntándote con su dedo índice; si tienes una culpa de la que no te puedes deshacer; si te castigas duramente como una forma de pagar por tus faltas; te conviene leer esta buena noticia:

El Señor es clemente y compasivo,
   lento para la ira y grande en amor.
No sostiene para siempre su querella
   ni guarda rencor eternamente.
No nos trata conforme a nuestros pecados
   ni nos paga según nuestras maldades.
Tan grande es su amor por los que le temen
   como alto es el cielo sobre la tierra.
Tan lejos de nosotros echó nuestras transgresiones
   como lejos del oriente está el occidente.
Tan compasivo es el Señor con los que le temen
   como lo es un padre con sus hijos.
Él conoce nuestra condición;
   Sabe que somos de barro.

                                           Salmo 103:8-14

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lunes, 22 de abril de 2013

Aprendiz de Poeta


Cuándo será que estos inútiles dedos romperán sin mesura el blanco virginal de estas páginas, esgrimirán por fin el lapicero, para esparcir, en desordenadas palabras ordenadas, el esperma germinal de su sangre sedienta. 

Palabras con acento, con puntuación, con intención de filos y caricias, con vocación de profeta iluminado. 

Palabras que me sanen de angustiosas heridas.

Porque las palabras que escribo me rescatan,
Pero las que no escribo…
Esas son las que precisamente me matan.

domingo, 14 de abril de 2013

Anclaje


   Puedo vencerlo todo
   Menos mi desesperanza:
   Arráncate las piernas y los brazos
   Pudre tu boca de silencio
   Y tu vientre de arena incandescente
   Denuncia con tu frente
   La sabia mala de los años,
   Pero no hieras la llama exigua de tus ojos,
   Que de ella me aferro

Seducción Insomne


Me atrevo a decir que la atracción es mutua
Desde siempre me fascinas
E intuyo, egocéntrico, que te fascino
Porque me asaltas provocativa
Desnudándote despacio
En la cadencia de noches sucesivas
Insinuándote, explícita
Pero de a poco
Hasta bañar en mis ojos
Completa
Tu piel blanca y redonda
¿Y luego?
Y luego te vas
De la misma manera
En exactos compases inversos
Para dejarme ardiendo
En el espacio vacío
Hasta que otra vez aparezcas

martes, 26 de marzo de 2013

Segunda Esperanza


“Mucha gente cree que la esperanza tiene que ver con el futuro, cuando en realidad tiene que ver más con el pasado” – Henry Cloud & John Townsend

¡No importa!
Llévate mi fuerza,
La solidez de mis huesos,
Mi músculo,
La firmeza de mi planta
Y mi equilibrio.

Llévate mis ideas,
Mándalas al carajo,
Donde nadie las encuentre.
Mis letras y mis cartas,
Que no dejen memoria.
Llévate las neuronas que me quedan,
El genio de mi risa
Y el verso que me nombra.

Mis hijos no nacidos,
Y la antisoledad que me provoca imaginarlos.
Drena mi esperma
Hasta el centro incandescente de la tierra,
Donde no hay óvulos, sino magma.

Enturbia
La confluencia de luz
Que me invoca sus ojos,
Mi piel en su cadera,
El filo constructor de sus palabras,
Y sus dedos roncando
En la hondura de mi pecho.

Puedes llevarte todo,
Tirarlo por la borda,
O empujarlo a la mierda.

Puedes llevarte todo,
Y si se te antoja
Aún la paz de mis párpados,
Pero no te lleves
Mi esperanza.
www.peterparedes.blogspot.com

sábado, 9 de marzo de 2013

Asombrado sí, pero nada más


En la época no se usaban apellidos, así que solo firmó como “Marcos”.  Fue amigo de uno de los testigos presenciales de los hechos que describe.  Una de las escenas que narra es bastante simple.  Está uno de los más grandes maestros que ha tenido la humanidad, Jesús, enseñando a un grupo de personas de su misma ciudad.  Cuenta que muchos al escucharlo quedaron perplejos, asombrados de tanta sabiduría; pero unos pocos renglones más abajo dice que Jesús no pudo hacer gran cosa allí por la incredulidad de ellos.

Sin moral para juzgar a nadie más que a mí, me percibo tan claro en esa fotografía descrita por el autor.  Embelesado con todos los principios de vida que enseñó Jesús, su mensaje reconciliador, su visión de la vida, sus señalamientos sobre la injusticia social y religiosa, y hasta cómo enfrentó la muerte.  Sin embargo eso se queda tantas veces en un simple ejercicio de asombro intelectual, sin hacer el respectivo “download” de ese material al corazón.  Porque al final es en el corazón donde se producen los cambios significativos de una persona.  Es el corazón el que cree, el que confía, el que abraza la esperanza.

¿Estarás vos también en esta foto?

lunes, 24 de diciembre de 2012

El Peor Lugar Para Nacer

Don Edgar siempre contaba buenas historias, y cómo no, si tenía más de veinte años de manejar su taxi. Las que más recuerdo eran de cuando por más rápido que trató de conducir, no llegaron a tiempo al hospital, y el bebé nació en el asiento trasero. ¡Qué mal lugar para nacer!


El mundo está lleno de historias de nacimientos en lugares extraños. Una señora de Mozambique se subió a un árbol para protegerse de una inundación y luego de 4 días allí mismo dio a luz. Una empleada que ni sabía que estaba embarazada tuvo su bebé en un McDonald´s. Una pareja subía a la sala de partos y su bebé nació en el ascensor. Ninguno parece ser un buen lugar para nacer.

Cuando leo la historia del nacimiento de Jesús siempre me pregunto por qué fue en tan malas condiciones, es decir, ¡era el hijo de Dios! Al menos Dios Padre pudo haberle reservado un cuarto a José y María en el “Belén Hotel by Hilton”, en lugar de un establo, ¿cierto? ¿Qué importa que en lugar de tener que acostar al bebé Jesús en un pesebre, lo hubiesen podido acostar en una cama común y corriente? Eso no le hubiera quitado para nada su condición de Hijo de Dios, ni minimizado su misión de Salvador del mundo.

Dice el escritor Lucas, que María tuvo que acostar al niño Jesús en un pesebre, es decir, un cajón donde se le pone comida a los animales. De allí se infiere que posiblemente el alumbramiento fue en algo como un establo, porque además dice que “no había lugar para ellos en la posada”.

No quiero imaginar el olor en ese lugar, ni la cantidad de bacterias que viven allí con los animales. Posiblemente era un lugar desordenado, sucio, con muchos ruidos de los animales, quizá con rendijas en las paredes por donde entraba el viento y el polvo de las calles de Belén, contaminado, y sin paredes divisorias para otras familias que tampoco encontraron lugar en la posada. En definitiva sin las condiciones mínimas de salubridad, el peor lugar para nacer.

Imaginar ese lugar le pone un espejo a mi corazón, y me gusta pensar en esa como la razón por la que Dios escogió nacer en un lugar tan contaminado. Escoger el peor lugar hace dos mil años me demuestra que hoy tampoco tendría problema para nacer en un corazón como el mío. Es como si me repitiera cada vez que leo la historia de navidad: “ya sé que tu corazón está lleno de egoísmo, pensamientos deshonestos, codicia, prioridades incorrectas, mentira, falta de perdón, envidia, relaciones rotas, intolerancia, y tantas otras cosas más fuera de orden; pero no importa, recuerda que alguna vez escogí el peor lugar de Belén para nacer. Dame espacio en tu corazón, yo me encargo de traer vida y juntos ordenamos la casa”.